diumenge, 19 de desembre del 2010

Controladores

Y no me refiero a los aéreos. Me refiero a los medios de comunicación generalistas, aquellos que la mayoría de los ciudadanos usan para estar informados y conocer la actualidad (saber qué se cuece). Me refiero a nuestros controladores, aquellos que a la vez, nos desinforman a su antojo y nos proporcionan una visión sesgada y parcial de aquello que sucede, siempre acorde con sus intereses lobbystas y sectarios.
Esto, a la vez que no deja de ser una obviedad, por ser el pan nuestro de cada día, simplemente acentúa mi impresión de que algo realmente grave se cuece y de que nuestros controladores no nos avisan; digámosle sensación de desamparo, miedo, indignación, todo en uno.
Me veo obligado entonces, ante el abandono de mis controladores, a surcar la red en busca de información bruta, sin filtrar (foros de dudosa reputación, posts desde el aeropuerto…). Una vez aplicado el filtro, me hago las siguientes preguntas, producto de más sensaciones que ahora ya me abruman:

1. ¿Se privatiza Aena y parte de Loterías del Estado para paliar el déficit y, con su venta, ingresar unos miles de millones de euros para contener la coyuntura actual?
2. ¿Se utiliza a los controladores aéreos como cabeza de turco para desviar la atención?
3. ¿Las empresas que exploten en un futuro inmediato El Prat y Barajas pensarán en el servicio al ciudadano o en sus balances contables?
4. ¿Va a pasar lo mismo con otros sectores?
5. ¿Voy a tener que pagar 200 euros por una radiografía?
6. ¿Estaría yo escribiendo esto si finalmente hubiera decidido pasar estos días en Birmingham?
7. ¿Pensamos a largo plazo o estamos cegados por la coyuntura actual?

Posibles respuestas:

1. Sí, eso creo, hipotecando posibles fuentes de ingreso para el estado en un futuro.
2. Un tío que cobra 30, 40 “kilos” al año y encima hace más del doble de horas extra de las necesarias, es un blanco fácil, ¡a por el enemigo común!
3. Obvio.
4. Posiblemente.
5. Intentaré no romperme ningún hueso.
6. No me hubiera llevado el portátil, con la idea de desconectar un poco. Y sí, estaría cabreado, pero igualmente tendría sensaciones contradictorias, que me habrían llevado a hacer una reflexión similar.
7. Nuestros controladores no nos dejan pensar a largo plazo. Nos tienen más pendientes del Balón de Oro, que sí, será español y además también cobra millones de euros.

He obviado el hecho de que estamos en Estado de Alarma, diría que hasta nos pueden requisar bienes y no dejarnos salir de casa. Yo, por si acaso, mantita y a corregir exámenes.

Carles dixit.